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Pío Baroja:

El árbol de la ciencia

Trabajo realizado por:

José Luis Bautista Martín Nº6 2ºA

 

INDICE

Análisis de los personajes 3

 

Análisis de los aspectos formales 5

 

Aspectos críticos 7

 

Datos teóricos autor-obra 8

 

Opinión personal 9

 

Bibliografía 9

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. Análisis de los personajes:

Los personajes que aparecen en este libro son profundamente analizados por Pío Baroja, aunque aparezcan solo durante un capitulo y durante poco tiempo.

Algunos de los personajes que aparecen son:

Este es el personaje principal de la obra, Pío Baroja nos cuenta su vida desde que estudia hasta que muere.

Curiosamente y a pesar de ser el personaje principal, es el único al que no describe en uno o dos parafos, sino que deja que le lector se adentre en la personalidad del protagonista según va transcurriendo la novela.

Hurtado tiene rasgos del propio Baroja, en hurtado se dan rasgos antisociales, anarquistas y revolucionarios.

La personalidad y forma de pensar evoluciona en hurtado según van teniendo experiencias, llegando a ser una persona que odia por completo la sociedad, las personas y la forma de vivir y de pensar, al final el Hurtado se suicida.

La familia de Andrés, muy numerosa, se hallaba formada por el padre y cinco hermanos El padre don Pedro Hurtado, era un señor alto, flaco, elegante, hombre guapo y calavera en su juventud. De un egoísmo frenético, se consideraba el metacentro del mundo. Tenía una desigualdad de carácter perturbadora, una mezcla de sentimientos aristocráticos y plebeyos insoportable. Su manera de ser se revelaba de una manera insólita e inesperada Dirigía la casa despóticamente, con una mezcla de chinchorrería y de abandono, de despotismo y de arbitrariedad, que a Andrés le sacaba de quicio.

 

A éste le gustaba disponer del dinero, tenía como fi norma gastar de cuando en cuando veinte o treinta duros en caprichos suyos, aunque supiera que en su casa se necesitaran para algo imprescindible. Don Pedro ocupaba el cuarto mejor, usaba ropa interior fina, no podía utilizar pañuelos de algodón como todos los demás de la familia, sino de hilo y de seda. Era socio de dos casinos, cultivaba amistades con gente de posición y con algunos aristócratas, y administraba la casa de la calle de Atocha, donde vivían. Su mujer, Fermina Iturrioz, fue una víctima; pasó la existencia creyendo que sufrir era el destino natural de la mujer.

De los hijos, el mayor y el pequeño, Alejandro y Luis, eran los favoritos dé padre Alejandro era un retrato degradado de don Pedro. Más inútil y egoísta aún, nunca quiso hacer nada, ni estudiar ni trabajar, y le habían colocado en una oficina del Estado, adonde iba solamente a cobrar el sueldo. Alejandro daba espectáculos bochornosos en casa; volvía a las altas horas de las tabernas, se emborrachaba y vomitaba y molestaba a todo el mundo. Al comenzar la carrera Andrés, Margarita tenía unos veinte años Era una muchacha decidida, un poco seca, dominadora y egoísta.

Pedro venía tras ella en edad y representaba la indiferencia filosófica y la buena pasta. Estudiaba para abogado, y salía bien por recomendaciones; pero no se cuidaba de la carrera para nada. Iba al teatro, se vestía con elegancia, tenía todos los meses una novia distinta. Dentro de sus medios gozaba de la vida alegremente.

El hermano pequeño, Luisito, de cuatro o cinco años, tenía poca salud. La disposición espiritual de la familia era un tanto original. Don Pedro prefería a Alejandro y a Luis; consideraba a Margarita como si fuera una persona mayor; le era indiferente su hijo Pedro, y casi odiaba a Andrés, porque no se sometía a su voluntad. Hubiera habido que profundizar mucho para encontrar en él algún afecto paternal.

Alejandro sentía dentro de la casa las mismas simpatías que el padre; Margarita quería más que a nadie

A Pedro y a Luisito, estimaba a Andrés y respetaba a su padre. Pedro era un poco indiferente; experimentaba algún cariño por Margarita y por Luisito y una gran admiración por Andrés. Respecto a este último, quería apasionadamente al hermano pequeño, tenía afecto por Pedro y por Margarita, aunque con ésta reñía constantemente, despreciaba a Alejandro y casi odiaba a su padre; no le podía soportar, le encontraba petulante, egoísta, necio, pagado de sí mismo. Entre padre e hijo existía una incompatibilidad absoluta, completa, no podían estar conformes en nada. Bastaba que uno afirmara una cosa para que el otro tomara la posición contraria.

Andrés tiene amigos que suelen ir con él a estudiar medicina:

Sus principales amigos son Montaner y Aracil

Tiene pediodos en los que a veces hablas mas con Montaner y al contrario

Montaner era un estudiante que abandono la carrera, terminándola años después para no conseguir hacer nada con ella, de esta persona se aprovecha su amigo Aracil.

Aracil es un ser mezquino, sórdido, egoísta e incapaz de hacer nada por nadie, se aprovecha de sus amigos y con aires de superioridad.

 

Lulú era una muchacha graciosa, pero no bonita: tenía los ojos verdes, oscuros, sombreados por ojeras negruzcas; unos ojos que a Andrés le parecieron muy humanos; la distancia de la nariz a la boca y de la boca a la barba era en ella demasiado grande, lo que le daba cierto aspecto simio; la frente pequeña, la boca, de labios finos, con una sonrisa entre irónica y amarga; los dientes blancos, puntiagudos; la nariz un poco respingona, y la cara pálida, de mal color.

Lulú demostró a Hurtado que tenía gracia, picardía e ingenio de sobra; pero le faltaba el atractivo principal de una muchacha: la ingenuidad, la frescura, la candidez. Era un producto marchito por el trabajo, por la miseria y por la inteligencia. Sus dieciocho años no parecían juventud.

Andrés se acaba por casar con esta mujer.

Su hermana Niní, de facciones incorrectas, y sobre todo menos espirituales, era más mujer, tenía deseo de agradar, hipocresía, disimulo. El esfuerzo constante hecho por Niní para presentarse como ingenua y cándida.

 

Al principio de conocerle - Andrés no le trató a su tío hasta los catorce o quince años- Iturrioz 1e pareció un hombre seco y egoísta, que lo tomaba todo con indiferencia; luego, sin saber a punto fijo hasta dónde llegaba su egoísmo y su sequedad, encontró que era una de las pocas personas con quien se podía conversar acerca de puntos trascendentales.

Con él y a lo largo de varios capítulos discute de temas referentes a la vida y a la existencia

Es el doctor compañero de Andrés el Alcolea del Campo

El doctor Sánchez vivía cerca, en una casa de aspecto pobre. Era un hombre grueso, rabio, de ojos azules inexpresivo, con una cara de carnero, de aire poco inteligente.

Es un hombre que se preocupa mucho del dinero y ve a sus pacientes como meras formas de ganar dinero

Este hombre simpatiza mucho con el pueblo y lo pone en contra de Andrés al ver que este es un duro competidor.

 

  1. Análisis de los aspectos formales

El narrador es el autor que cuenta la vida de Andrés hurtado. El lenguaje es claro sencillo y actual.

La división temática es la siguiente:

La división en partes es la siguiente:

LA VIDA DE UN ESTUDIANTE EN MADRID:

I. Andrés Hurtado comienza la carrera

II. Los estudiantes

III. Andrés Hurtado y su familia

IV. En el aislamiento

V. El rincón de Andrés

VI. La sala de disección

VII. Aracil y Montaner

VIII. Una fórmula de la vida

IX. Un rezagado

X. Paso por San Juan de Dios

XI. De alumno interno

En esta parte se nos presenta a Andrés y a su familia y se nos dan características de todos ellos.

 

LAS CARNARIAS

I. Las Minglanillas

II. Una cachupinada

III. las moscas

IV. Lulú

V. Más de Lulú

VI. Manolo el Chafandín

VII. Historia de la Venancia

VIII. Otros tipos de la casa

IX. La crueldad universal

En esta parte se habla sobre todo de Lulu

TRISTEZAS Y DOLORES

I. Día de Navidad

II. Vida infantil

III. La casa antigua

IV. Aburrimiento

V. Desde lejos

Habla de la vida y muerte de su hermano Luisito

INQUISICIONES

I. Plan filosofico

II. Realidad de las cosas

III. El árbol de la ciencia y el árbol de la vida

IV. Disociación

V. La compañía del hombre

Habla de temas profundamente filosóficos con su tío

LA EXPERIENCIA EN EL PUEBLO

I. De viaje

II. Llegada a pueblo

III. Primeras dificultades

IV. La hostilidad médica

V. Alcolea del Campo

VI. Tipos de casino

VII. Sexualidad y pornografía

VIII. El dilema

IX. La mujer del tío Garrota

X. Despedida

Andrés ha a Alcolea del campo y queda decepcionado con lo que va allí

LA EXPERIENCIA EN MADRID

I. Comentario a lo pasado

II. Los amigos

III. Fermín Ibarra

IV. Encuentro con Lulú

V. Médico de higiene

VI. La tienda de confecciones

VII. De lo s focos de Da peste

VIII. La muerte de Villasús

IX. Amor, teoría y practica

Vuelve a Madrid y se reencuentra con viejos amigos

LA EXPERIENCIA DEL HIJO

1. El derecho a la prole. 287

II. La vida nueva. 29V

III. En paz. 296

IV. Tenía algo de precursor. 500

Se casa con Lulu, y a la muerte de esta se suicida.

 

  1. Aspectos críticos
  2. Esta novela es una novela de la generación del 98, y tiene grandes aspectos critico:

    En esta obra se critica a España, a la sociedad, a la enseñanza, la religión y a las personas

    Alcolea del Campo es la representación de España y de la forma de comportarse de las personas

    Alcolea del Campo

    "Las costumbres de Alcolea eran españolas puras, es decir de un absurdo completo.

    e1 pueblo no tenía el menor sentido social; Las Familias se metían en sus casas, como los trogloditas en su cueva. No había solidaridad; nadie, Sabía ni podía Utilizar la fuerza de La asociación. Los hombres iban al trabajo y a veces al casino. Las mujeres no salían más que Los domingos a misa.

    Por falta de instinto colectivo el pueblo se había arruinado

    El pueblo aceptó la ruina con resignación. Antes éramos ricos - se dijo cada alcoleano. Ahora seremos pobres. Es igual; viviremos peor, suprimiremos nuestras necesidades. Aquel estoicismo acabó de hundir al pueblo. Era natural que así fuese; cada ciudadano de Alcolea se sentía tan separado del vecino como de un extranjero, No tenían una cultura común (no la tenían de ninguna clase); no participaban de admiraciones comunes: sólo el hábito, la rutina, les unía; en el fondo, todos eran extraños a todos.

    Muchas veces a Hurtada le parecía A colea unas ciudades estado de sitio. El sitiador era la moral, la moral católica. Allí no había nada que no estuviera almacenado y recogido: las mujeres, en sus casas; el dinero, en las carpetas; el vino, en las tinajas. Andrés se preguntaba: ¿Qué hacen estas mujeres? ¿En

    Qué piensan ¿Cómo casan las lloras de sus días? Difícil era averiguarlo.

    Con aquel régimen de guardarlo todo, Alcolea gozaba de un arden admirable; solo un cementerio bien cuidado podía sobrepasar tal perfección Esta perfección se conseguía haciendo que el más inepto fuera el que gobernara. La ley de selección en pueblos como aquél se cumplía al revés. El cedazo iba separando

    El grano de la paja, luego, se recogía la paja y se desperdiciaba el grano, Algún burlón hubiera dicho que este aprovechamiento de la paja entre españoles no era rato. Por aquella selección a la inversa, resultaba que lo más apto allí eran precisamente los más ineptos. En Alcolea había pocos robos y delitos de sangre: en cierta época los había habido entre jugadores y matones; la gente pobre no se movía, vivía en una pasividad lánguida; en cambio, los ricos se agitaban, y la usura iba sorbiendo toda la vida de la ciudad.

    El labrador, de humilde pasar, que durante mucho tiempo tenía una casa con cuatro o cinco parejas de

    Mulas, de pronto aparecían con diez, luego con veinte; sus tierras se extendían cada vez más, y él se colocaba entre los ricos.

    La política de Alcolea respondía perfectamente al estado de inercia y desconfianza del pueblo. Era una Política de caciquismo, una lucha entre dos bandos contrarios, que se llamaban el de los Ratones y el de los Mochuelos; los Ratones eran liberales, y los Mochuelos, conservadores.

    En aquel momento dominaban los Mochuelos. El Mochuelo principal era el alcalde, un hombre delgado, vestido de negro, muy clerical, cacique de formas suaves, que suavemente iba llevándose todo lo que podía del municipio.

    El cacique liberal del partido de los Ratones era don Juan, un tipo bárbaro y despótico corpulento y forzudo, con unas manos de gigante; hombre que cuando entraba a mandar trataba al pueblo en conquistador. Este gran Ratón no disimulaba como el Mochuelo: se quedaba con todo lo que podía, sin tomarse el trabajo de ocultar decorosamente sus robos. Alcolea se había acostumbrado a los Mochuelos y a los Ratones, y los consideraba necesarios. Aquellos bandidos eran los sostenes de la sociedad; se repartían el botín

    Andrés podía estudiar en Alcolea todas aquellas manifestaciones del árbol de la vida, y de la vida áspera manchega: la expansión del egoísmo, de la envidia, de la crueldad, del orgullo. A veces pensaba que todo esto era necesario: pensaba también que se podía llegar en la indiferencia intelectualista, hasta disfrutar contemplando estas expansiones, formas violentas de la vida.

    ¿Por qué acomodarse, si todo está determinado, si es fatal, si no puede ser de otra manera?, Se preguntaba; No era científicamente un poco absurdo el furor que le entraba muchas veces al ver las injusticias del pueblo? Por otro lado: ¿no estaba también determinado, no era fatal el que su cerebro tuviera una irritación que le hiciera protestar contra aquel estado violentamente?"

    En este fragmento hace una critica a España y a la forma de comportarse de los españoles.

    Hay mas criticas pero creo que quedan resumidas casi todas las criticas en el anterior fragmento.

     

  3. Datos teóricos del autor y obra:
  4. Baroja, Pío (1872-1956), novelista español, considerado por la crítica el novelista español más importante del siglo XX.

    Nació en San Sebastián (País Vasco) y estudió Medicina en Madrid, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida. Su primera novela fue Vidas sombrías (1900), a la que siguió el mismo año La casa de Aizgorri. Esta novela forma parte de la primera de las trilogías de Baroja, Tierra vasca, que también incluye El mayorazgo de Labraz (1903), una de sus novelas más admiradas, y Zalacaín el aventurero (1909). Con Aventuras y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), inició la trilogía La vida fantástica, expresión de su individualismo anarquista y su filosofía pesimista, integrada además por Camino de perfección (1902) y Paradox Rey (1906).

    La obra por la que se hizo más conocido fuera de España es la trilogía La lucha por la vida, una conmovedora descripción de los bajos fondos de Madrid, que forman La busca (1904), La mala hierba (1904) y Aurora roja (1905). Realizó viajes por España, Italia, Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Suiza, y en 1911 publicó El árbol de la ciencia, posiblemente su novela más perfecta. Entre 1913 y 1935 aparecieron los 22 volúmenes de una novela histórica, Memorias de un hombre de acción, basada en el conspirador Eugenio de Avinareta, uno de los antepasados del autor que vivió en el País Vasco en la época de las Guerras carlistas. Ingresó en la Real Academia Española en 1935, y pasó la Guerra Civil española en Francia, de donde regresó en 1940. A su regreso, se instaló en Madrid, donde llevó una vida alejada de cualquier actividad pública, hasta su muerte. Entre 1944 y 1948 aparecieron sus Memorias, subtituladas Desde la última vuelta del camino, de máximo interés para el estudio de su vida y su obra. Baroja publicó en total más de cien libros.

    Usando elementos de la tradición de la novela picaresca, Baroja eligió como protagonistas a marginados de la sociedad. Sus novelas están llenas de incidentes y personajes muy bien trazados, y destacan por la fluidez de sus diálogos y las descripciones impresionistas. Maestro del retrato realista, en especial cuando se centra en su País Vasco natal, tiene un estilo abrupto, vívido e impersonal, aunque se ha señalado que la aparente limitación de registros es una consecuencia de su deseo de exactitud y sobriedad. Ha influido mucho en los escritores españoles posteriores a él, como Camilo José Cela o Juan Benet, y en muchos extranjeros entre los que destaca Ernest Hemingway

     

     

  5. Opinión personal
  6. Es un libro que toca temas filosóficos complicados que no entiendo, sobre todo los primeros que habla con su tío.

     

  7. Bibliografía

Enciclopedia multimedia encarta 97

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